Clausuramos la XXXII edición de Diplomado Internacional en Dirección de Empresas Cooperativas y de ESS

Una edición que consolida el alcance del programa: 61 participantes, 27, 7 países, en un itinerario que contempla formación en gobernanza, liderazgo, innovación, valores cooperativos y visitas de campo a experiencias de referencia del sector

La Escuela de Economía Social ha clausurado la XXXII edición del Diplomado Internacional en Dirección de Empresas y Organizaciones de Economía Social y Solidaria, una experiencia formativa que ha reunido a 61 profesionales de 7 países vinculados a 27 organizaciones.

Durante el programa, las personas participantes han compartido un itinerario de formación avanzada orientado a fortalecer sus competencias directivas desde la perspectiva de la Economía Social y Solidaria, combinando contenidos especializados, metodologías participativas, trabajo colectivo y conocimiento directo de experiencias cooperativas andaluzas.

El Diplomado responde a una de las líneas fundamentales de trabajo de la Escuela: conectar los principios y valores de la Economía Social con herramientas concretas de dirección y gestión, poniendo en el centro a las personas, la cooperación y la sostenibilidad de las organizaciones.

Aprender haciendo: gestión, liderazgo e innovación desde los valores cooperativos

El programa comenzó trabajando las dinámicas de cooperación y reciprocidad, junto con la presentación del grupo y sus expectativas, para generar desde el inicio un espacio de aprendizaje compartido.

A partir de ahí, la formación abordó algunos de los principales retos que afrontan actualmente las organizaciones de Economía Social y Solidaria.

Innovar a través de la democracia e innovación cooperativa, con David Pino, permitió reflexionar sobre la gestión del cambio, la gobernanza cooperativa y la innovación social, así como sobre nuevas herramientas para anticipar cambios y generar alianzas transformadoras.

El liderazgo de equipos, de la mano de Álvaro Trujillo, puso el foco en la alineación de objetivos individuales y comunes, la motivación, la responsabilidad y la delegación efectiva como elementos fundamentales para construir equipos comprometidos.

La formación incorporó también la importancia del balance no financiero de las entidades cooperativas, con Carmen Rodríguez, abordando su relación con la transparencia, la participación, la responsabilidad social y el compromiso con el desarrollo sostenible.

Otro de los contenidos trabajados fue la inteligencia colectiva y los sesgos como claves para una toma de decisiones efectiva, con Ana Bojica, explorando cómo el conocimiento distribuido dentro de las organizaciones puede convertirse en un recurso para el aprendizaje y la mejora.

La dimensión financiera estuvo presente a través de las Finanzas Éticas, Alternativas y Ciudadanas, con Javier Moreno, que acercó al grupo a la banca con valores, los instrumentos de financiación desde una perspectiva cooperativa y ética y las diferentes respuestas existentes en este ámbito.

También se profundizó en la Alineación Estratégica por Valores Cooperativos, con Paca Muñoz, trabajando la coherencia entre los valores y principios cooperativos declarados y las prácticas reales de las organizaciones y utilizando el enfoque AEVAC para identificar y experimentar posibles palancas de transformación.

La innovación se abordó desde otra perspectiva con Ismael Pantaleón, en la sesión “Innovar con Systems Thinking”, introduciendo herramientas para comprender la complejidad de los contextos organizativos, las relaciones de interdependencia y los puntos de palanca desde los que intervenir.

La medición del impacto social tuvo un espacio específico con el seminario sobre Valor Social Integrado (VSI), facilitado por Giulia Soresi y Michele Dimastrogiovanni. Una formación orientada a comprender la medición de impacto como herramienta de gestión y gobierno y a trabajar aspectos como los grupos de interés y la Teoría del Cambio.

El programa incorporó asimismo herramientas para liderazgos participativos e inteligencia colectiva, con Amalio Rey, profundizando en metodologías para favorecer la participación, la confianza, la corresponsabilidad y nuevas formas de gobernanza.

La igualdad de oportunidades en las empresas y organizaciones de Economía Social y Solidaria fue abordada por Ana Verona, con especial atención al diseño, implantación y evaluación de los planes de igualdad desde una perspectiva estratégica, así como a la incorporación de la perspectiva de género en las organizaciones.

Por su parte, Eladia Pino trabajó la Mercadotecnia Cooperativa y la estrategia vinculada a los valores, poniendo el foco en el posicionamiento, la reputación, la conexión con los grupos de interés y una comunicación coherente con los valores sociales de las organizaciones.

Finalmente, Francisco Rincón abordó la Dirección de Recursos Humanos en Empresas de Economía Social y Solidaria, trabajando cuestiones como la planificación estratégica de los recursos humanos, la selección, la evaluación del desempeño, la gestión de conflictos y el desarrollo profesional.

El aprendizaje a través de visitas a experiencias del sector

El aprendizaje del Diplomado no se limita a las sesiones formativas. Las visitas técnicas a experiencias de Economía Social y Solidaria de Andalucía constituyen una parte esencial del programa, porque permiten contrastar los contenidos trabajados con organizaciones que desarrollan su actividad en sectores y territorios diversos.

Durante esta edición, el grupo pudo conocer El Roble Solidario, S. Coop. And. de Interés Social, experiencia del ámbito sociosanitario dedicada a los servicios de apoyo y cuidados a personas mayores y dependientes. La visita permitió acercarse a su modelo de atención y, especialmente, a la Atención Centrada en la Persona (ACP), metodología que la propia experiencia presenta como pionera en Andalucía. La sesión fue facilitada por Abel Catela, director general de la cooperativa.

El itinerario continuó con La Casa Inglesa, S. Coop. And., cooperativa impulsada por profesionales del ámbito educativo y medioambiental que gestiona el Centro de Educación Ambiental Encinar de Escardiel. La experiencia permitió conocer un proyecto vinculado a la difusión de los valores culturales y naturales del entorno. La visita fue facilitada por Antonio Blánquez Castro, socio fundador y presidente de la cooperativa.

El grupo conoció también la Comunidad Energética Rural de Arroyomolinos, a través de nuestro compañero Bosco Valero, promovida por vecinos y vecinas del municipio, para acercarse al papel de las comunidades energéticas cooperativas y a nuevos modelos energéticos renovables y descentralizados.

En Granada, la experiencia de TEAR, S. Coop. And., cooperativa de trabajo del sector de la enseñanza que gestiona el Centro de Enseñanza Secundaria Ramón y Cajal, permitió conocer un modelo educativo basado en la intercooperación y en la implicación con su comunidad educativa y su entorno.

La última experiencia empresarial del itinerario llevó al grupo hasta Covirán, S. Coop. And., donde pudieron conocer de primera mano su modelo cooperativo de distribución, su misión y valores y la capacidad de la intercooperación para articular una comunidad formada por pequeños comerciantes y generar arraigo en los territorios.

Todas estas visitas responden a un mismo propósito: acercar la formación a la realidad de las organizaciones, conocer diferentes modelos de gestión y favorecer que las experiencias puedan ser analizadas, compartidas y trasladadas a otros contextos.

Una comunidad internacional de aprendizaje que continúa más allá del Diplomado

Durante estas dos semanas, las 62 personas participantes, procedentes de 6 países y 27 organizaciones, han compartido conocimientos, experiencias y perspectivas desde distintos territorios y realidades de la Economía Social. El carácter teórico-práctico del programa y la metodología de «Aprender Haciendo» han favorecido un aprendizaje basado en la participación, el trabajo en equipo, el intercambio de experiencias y la construcción colectiva.

El cierre del XXXII Diplomado supone así el final de un itinerario formativo, pero también la continuidad de los aprendizajes, las relaciones y las alianzas construidas durante el programa. La entrega de diplomas puso el broche a estas dos semanas de trabajo y encuentro, con el compromiso de llevar lo aprendido a la práctica y seguir generando nuevas conexiones desde la Economía Social y Solidaria.

Creo que esta versión funciona mejor: no repite la idea de “comunidad” dos veces, integra los datos de participación sin que parezcan una ficha técnica y deja el cierre con esa idea de continuidad que queríamos.

La formación termina. La comunidad continúa.