Programa «Experiencias del Cooperativismo de Servicios Públicos», junto a entidades del ecosistema cooperativo de Bolivia

La iniciativa ha permitido a una delegación hondureña conocer experiencias cooperativas de referencia en agua, saneamiento y energía en Santa Cruz de la Sierra.

La ciudad de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) ha sido el escenario del programa «Experiencias del Cooperativismo de Servicios Públicos», una iniciativa coordinada por la Escuela de Economía Social y la Cooperativa COACEHL, con la participación de la Asociación Mixta de Agua, Saneamiento y Similares de Francisco Morazán (ASFRAN), de Honduras.

Una semana de trabajo que ha permitido conocer sobre el terreno algunas de las experiencias cooperativas más relevantes de América Latina en la prestación de servicios esenciales, a través de las visitas técnicas realizadas a COOPAGUAS R.L., SAGUAPAC R.L. y CRE R.L., entidades referentes en la gestión cooperativa del agua potable, el saneamiento y la energía eléctrica.

Un intercambio basado en la transparencia y el aprendizaje mutuo

La pasantía se caracterizó por el ambiente de apertura y colaboración mostrado por las cooperativas anfitrionas. Gerencias, consejos de administración y equipos técnicos compartieron con total disposición sus experiencias, respondiendo a las numerosas consultas planteadas por la delegación hondureña.

Los intercambios abordaron aspectos técnicos, administrativos, organizativos, comerciales y cooperativos, permitiendo profundizar en cuestiones relacionadas con la operación de los servicios, la sostenibilidad financiera, la atención a las personas asociadas, la participación democrática, la transparencia, los mecanismos de control interno y la vinculación con las comunidades.

La diversidad y profundidad de las preguntas realizadas puso de manifiesto el interés de las y los participantes por comprender los factores que han permitido consolidar estas experiencias y analizar qué elementos podrían ser adaptados y aplicados en sus propias organizaciones.

Cooperativismo y gestión eficiente de servicios esenciales

Uno de los principales aprendizajes extraídos de la experiencia fue comprobar que el éxito de una cooperativa no depende únicamente del servicio que presta, sino de la manera en que se organiza, planifica y construye relaciones de confianza con sus socios y usuarios.

En el caso de las cooperativas de agua, la delegación pudo conocer modelos que garantizan un suministro continuo y de calidad. Uno de los participantes destacó que «Santa Cruz tiene la bendición de contar con agua las 24 horas del día, los siete días de la semana y los 365 días del año», una reflexión que permitió valorar no solo la disponibilidad del recurso hídrico, sino la importancia de una adecuada gestión técnica, financiera e institucional.

Por su parte, la visita a CRE R.L. amplió la visión sobre el cooperativismo de servicios públicos, poniendo de relieve la importancia de la participación democrática, el sentido de pertenencia de las personas asociadas, la responsabilidad social cooperativa y la necesidad de preservar la institucionalidad de las entidades frente a intereses ajenos a su misión.

La cooperación internacional como herramienta de fortalecimiento

La experiencia permitió constatar que el intercambio entre organizaciones de distintos países constituye una poderosa herramienta para fortalecer capacidades, renovar perspectivas y generar nuevas oportunidades de colaboración.

Más allá de conocer modelos exitosos, las y los participantes coincidieron en que no se trata de reproducir experiencias de manera mecánica, sino de identificar buenas prácticas y aprendizajes susceptibles de ser adaptados a las realidades de Honduras y de las organizaciones comunitarias vinculadas a la prestación de servicios públicos.

Una experiencia que fortalece el compromiso con las comunidades

La clausura del programa estuvo marcada por el agradecimiento a las cooperativas bolivianas anfitrionas por su generosidad y disposición al intercambio, así como por el reconocimiento a la delegación hondureña por su participación activa y su compromiso con la mejora de sus comunidades.

Este programa constituye una nueva muestra del valor de la cooperación internacional y del intercambio de experiencias como herramientas para fortalecer la Economía Social y construir instituciones sólidas al servicio de las personas.