Artículo divulgativo Los Valores Personales como Fuente de Diferenciación en la Búsqueda de Empleo

En nuestro post: “Ser o no ser” … Y parecerlo: el marketing centrado en los valores , así como en su continuación: Los 5 anillo de poder del Marketing centrado en los valores, relacionados ambos con la importancia de que nuestras organizaciones desarrollen estrategias empresariales que tengan como núcleo central el Propósito y los valores que nos diferencian, analizábamos el tema, fundamentalmente, desde el punto de vista de La Organización y las personas que la conforman. En este artículo vamos a verlo desde la piel de una persona que se encuentra en búsqueda activa de empleo, aunque, en ocasiones, confrontaremos ambas posiciones.

Como todas sabemos, especialmente si en algún momento hemos estado buscando trabajo, el escenario laboral contemporáneo es un ecosistema dinámico que ha migrado de la simple «búsqueda de un puesto» a la exposición de una marca profesional. Muchos procesos de reclutamiento están adoptando verdaderas estrategias de marketing, donde las empresas buscan activamente atraer y cultivar talento de mayor valor. Y nuestras organizaciones de Economía Social no son, o no deberían ser, una excepción.
Nuestras empresas necesitan mejorar sus procesos de selección, enfocándolos no solo en la búsqueda de los perfiles técnicos adecuados para los puestos vacantes, sino, además, en la búsqueda de personas con valores y propósitos personales alineados con los valores y la misión transcendental de la empresa. Sabemos, por experiencia, que en un equipo de personas la actitud es tanto o más importante que las habilidades y competencias técnicas. Pero, a veces, no prestamos suficiente atención a estos factores. Este tema, vital para cualquier empresa, se convierte en absolutamente prioritario para las cooperativas y el resto de las organizaciones de Economía Social. Uno de cuyos retos de futuro más determinantes lo constituye, precisamente, el relevo generacional.
Afortunadamente, somos cada vez más conscientes de la importancia de incorporar “a nuestras filas” personas motivadas y comprometidas con determinadas causas sociales. Que eligen pertenecer conscientemente a organizaciones que colocan en el centro de sus sistemas el desarrollo de su gente y que quieren contribuir a conseguir un mundo mejor.
Ante esta realidad, y si te encuentras en un momento de cambio de trabajo o estás optando a tu primer empleo, deberías pensar que existen muchas formas de modular tu búsqueda y de enfocar tus objetivos. Y ello, con independencia del nivel de cualificación del puesto a desempeñar. En verdad, consideramos una muy buena decisión estratégica, personal y profesional, que centres tú búsqueda en empresas con las que compartas “una química especial”. Empresas que estén haciendo algo por su Comunidad que te motive y movilice. Que inspiren y respiren valores con los que te sientas identificada.
Y desde el lado empresarial, creemos que debemos aceptar el desafío de atraer y seleccionar talento con un posicionamiento ético y social coherente y congruente con nuestros principios y valores. Profesionales en transición capaces de comunicar y demostrar, de forma honesta y sincera, no solo qué saben hacer, sino para qué y por qué lo hacen.
Los Valores como Moneda de Conexión y Confianza
Para que esta “química especial” entre empresa y personas candidatas funcione, no debes de olvidar que la confianza es la divisa más fuerte. Y que se construye a partir de la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Cuando aplicamos este principio a la búsqueda de empleo, estamos afirmando que no solo buscamos un salario, sino un lugar donde nuestros valores fundamentales sean el motor de nuestra contribución.
Para el sector de la Economía Social, los valores son los pilares de la Organización. Es lo que hace que nos preocupe no sólo la sostenibilidad económica, sino, y de forma muy destacable, la sostenibilidad social y la medioambiental. En este sentido, sus personas deben de demostrar vocación, pasión y propósitos alineados con la transformación y el impacto positivo.
Como persona en proceso de transformación profesional, te recomendamos que alinees tus valores fundamentales con las estrategias de búsqueda, de manera que optimices tu reputación y tu posicionamiento diferencial para poder establecer conexiones emocionales y éticas con las empresas.

El Posicionamiento: De la Habilidad a la Esencia Diferencial.
No se trata solo de que destaques, sino de que destaques por lo esencial. El mercado laboral está saturado de currículums repletos de títulos, experiencias y habilidades. Necesitas reflejar un historial que demuestre cómo tus principios se traducen en resultados.
Para ello, debes de comenzar haciendo un profundo ejercicio de autoconocimiento:
- Reconecta con tus valores fundamentales e innegociables, que son la base de tu identidad.
- Analiza qué puedes aportar a tu equipo del futuro: habilidades, conocimientos y actitudes…
Define qué te hace diferente, qué ventaja obtendrá la empresa al incorporarte. Esa diferencia debería de ser la intersección entre tus valores y tus fortalezas.

La Comunicación: Del Anuncio a la Atracción.
Una vez definida la esencia, tu estrategia debería centrarse en cómo hacerla visible. Nos referimos a una comunicación atractiva y persuasiva.
En definitiva, hablamos de publicar contenidos con Propósito en tus RR. SS, actualizados y coherentes con lo que dices ser y lo que dices hacer. Muestra tus logros, no solo desde la perspectiva de la eficiencia sino también desde la perspectiva del impacto.
Busca que tu currículo cuente una historia que hable, entre líneas, sobre tus porqués, y tus motivaciones, más allá de lo técnico.
Esta visibilidad digital, y la reputación profesional que conlleva, te diferenciará y facilitará el acceso a oportunidades laborales ocultas.

La Cooperación: De lo individual a lo colectivo
Se trata de imprimar tus valores también en tus redes de contacto y en tu networking buscando personas que comparten la visión de un mundo más justo.
Participa de eventos y redes dentro de La Economía Social, aportando tu granito de arena, de manera que ayudes a fortalecer el ecosistema, te sientas y te sientan como parte de una comunidad (o de muchas).

Tu Propuesta de Valor Profesional: La Coherencia interna como motor de éxito.
No se puede «vender hacia fuera» lo que no se “vive hacia dentro». A nivel personal, se traduce en la necesidad de coherencia y buena gestión de tu propio compromiso.
Como profesional, debes ser la primera persona convencida del valor de tu Propuesta Profesional. Cultiva la coherencia interna entre tus acciones, tu discurso y tus valores. Esta congruencia te dará fuerza y estabilidad emocional durante el proceso de búsqueda.
En conclusión, el Marketing Personal Centrado en los Valores te dota de una estrategia ética y diferencial para la búsqueda de empleo. Te convierte en una persona visible, reconocida y coherente, lista para integrarse en un sector que no solo valora la competencia técnica, sino, y, ante todo, el alma y el compromiso de quienes lo integran. Y es que en las cooperativas y en las Organizaciones de Economía Social necesitamos personas como Tú. ¿Te apuntas?

Socia de La Cooperativa Exeo Consultoría y Colaboradora habitual de La Escuela de Economía Social desde sus inicios. Máster ESADE en Administración y Dirección de Empresas, con especialización en Marketing. Grado en Historia del Arte y Licenciada en Derecho. Mi experiencia, tanto en España como en Latinoamérica, se centra en acompañar a profesionales y a organizaciones a trazar Estrategias Empresariales que les permitan alcanzar sus objetivos, generando un impacto positivo en Su Comunidad. Creo que existe “otra forma de hacer empresa” y trabajo cada día para que sea una realidad compartida.






